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El Poder de Dar

“Más Bienaventurado es Dar que recibir” (Hch. 20:35) No hay nada más Poderoso y Liberador que el Dar, es algo que te impulsa a niveles inimaginables de Experiencias con Dios, algo inexplicable como diría El Apóstol Pablo “un Misterio, algo inefable” Dar es un acto de entrega a otro, es un acto de Gracia. (2Cor; 8:7) La Gracia Da con Amor y liberalidad;(2 Co. 9:11)

La Gracia es algo que recibimos por Amor. Amor es el motor que mueve todas las fibras del ser Humano y nunca deja de ser (1 Co. 13:8) ¿por qué? Porque Dios es Amor (1jn; 4:8) Él es la manifestación más grande del Amor. El Señor Jesucristo lo dijo de una Forma Sencilla pero Poderosa: “Mas Bienaventurado es Dar que recibir” Dar es entregarse y eso fue lo que El hizo por nosotros, jamás nos pedirá algo que no haya hecho primero. (Jn. 3:16).

La palabra “Dar” viene del vocablo hebreo “LATET NATAN” que significa Dar, otorgar, entregar. Y de eso sí que nuestro Padre sabe hacer. Si hacemos un recuento histórico del Poder que se desata en el dar, veamos la Generosidad de Salomón para nombrar una de las cientos registradas en las escrituras; las cuales fueron un ejemplo de lo que significa “Dar sin recibir nada a cambio” pero como toda Ley es imposible que no se cumpla: “La Ley de la siembra y la cosecha” (2 Co. 9:6). Bajo este concepto analicemos a Salomón antes de comenzar su “Extraordinario” Reinado. “Subió, pues, Salomón allá delante de Jehová, al altar de bronce que estaba en el tabernáculo de reunión, y ofreció sobre el Mil holocaustos.

Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te dé” (2Cr; 1:6-7) paremos aquí para analizar; David acaba de morir (1Cr.29:28) y salomón su hijo fue afirmado en el trono, ahora lo primero que hace es reunir la gente importante de Israel y venir y presentarse delante de Dios, que para ese momento se encontraba representado en el Tabernáculo. Pero no se presenta con algo para cumplir, no! Trae una Ofrenda significativa (aunque la ley le exigía una Ofrenda de un ganado fuera de la especie que fuere, Lv.1:3) él se presenta con Mil holocaustos, sobre pasando así los limites exigidos; él pudo haber dicho la Ley me pide uno, uno le traigo, no es eso lo que muchos de nosotros hacemos cuando tenemos que traer el llamado Diezmo a la congregación, “cumplir con mi Obligación” si así lo hubiera hecho está bien, cumplió con Dios y todo el mundo contento.

Los levitas hubiesen estado tranquilos porque hizo lo que todo hombre normalmente haría, lo que no se esperaban ellos era que Salomón los sorprendería de ese modo. Solo una persona con mentalidad de Rey hace lo que otro normalmente no haría, una persona con mentalidad de Reino siempre ira “La Milla Extra” (Mt, 5:41).

Siempre sorprenderá a los demás ya que siempre actuará impredeciblemente en todo lo que haga. Y cuando hablamos de Dar no solo hablamos de dinero como lo hemos estado aclarando a lo largo de este estudio, sino de las tres “T” Tiempo – Talento – Tesoro. Ahora la respuesta de Dios no se hace esperar “Pídeme lo que quieras que te dé”. Si esa pregunta nos las hicieran a cualquiera de nosotros hoy, todavía estaríamos pidiendo, la lista fuera interminable, pero Salomón no trajo una Ofrenda para ser Bendecido, Él ya estaba bendecido, su padre David le había dejado muchas riquezas; por eso nosotros no damos porque necesitamos ser bendecidos o por necesidad, Damos porque “él ya nos Bendigo con toda Bendición” (Ef. 1:3).

Por eso su respuesta no fue algo material, porque él no tenía falta de nada, solo necesitaba lo que el apóstol Pablo también pide en su Oración Apostólica “que Dios nos dé “Espíritu de Sabiduría y Revelación” (Ef. 1:17) Solo eso necesitamos para poder gobernar nuestra mente que se levanta contra el conocimiento de Jesucristo y su Evangelio del Reino y nos impide muchas veces accionar en el propósito que él nos ha designado. Salomón pide sabiduría y Revelación y El Señor inmediatamente se la concedió, pero no solo eso sino también con ellas Riquezas incontables para que desarrollara su Reinado. (2Cr; 1:11-12). (Ley de Siembra y La Cosecha) “El que siembra escasamente, escasamente recogerá, pero el que siembra abundantemente, abundantemente recogerá” (2Cor; 9:6)

Cuando tu petición al padre vaya más de una simple cosa material, tu visión se expandirá más de lo que crees. Y podrás ver que es “más Bienaventurado Dar que Recibir” siempre él nos dará más de lo que pedimos o entendemos (Efe; 3:20).

Así que rompe tus límites y camina La milla extra atrévete a sobrepasar tus expectativas y toma tu Tiempo, tu Talento y tu Tesoro y colócalo en el mejor lugar para invertir “El Reino De Los Cielos” y experimentarás el poder que hay en el Dar, darse por completo en este Maravilloso REINO. Así como él lo hizo por nosotros.

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